
Pues sí queridas lectoras, la familia del dictador se ha unido a la moda de las okupaciones y lleva desde la muerte de Pakito okupando un pazo que no les corresponde. Ahora la justicia pone a los descendientes del militar golpista de patitas en la calle. Curiosamente no hemos oido a los contertulios de la moderada extrema derecha poner el grito en el cielo por esta ocupación que ya 45 años.

