
Según informaciones de fuentes carentes de toda solvencia, el macro hospital de Ayuso no contará con quirófanos ni sanitarios ni enfermos. Eso sí, dispondrá de una impresionante sala de curas con capacidad para más de 40 sacerdotes.
Según dicha fuente, la sala dispondrá de spa, rincón del gourmet y, el ya famoso, cuarto oscuro. Una habitación carente de luz en la que los religiosos podrán arrodillarse y rezar o hacer el misionero, dependiendo de gustos.
El hospital dispondrá, también, de confesionarios distribuidos por toda su superficie, en la que los sacerdotes administrarán la absolución previo pago del diezmo. Los confesionarios contaran con todas las comodidades com extensión telefónica, aire acondicionado frío/calor, wifi gratuito y conexión a Netflix. «Se trata de incentivar la confesión y si para ello hemos de ver un capítulo de Fariña, pues adelante», ha manifestado un portavoz de la Conferencia Episcopal.

