
Pues sí queridas lectoras. El líder supremo de Vox a tirado de fondo de armario ante la falta de ideas, programa y propuestas para esa España de banderitas, exabruptos y carasoles, que tanto dicen defender. El partido de la derecha ultra moderada ha sacado el lustre y aireado el alcanfor a momias de nuestro pasado más ultramontano. En el banquillo de la formación de Abascal quedan, Primo de Rivera, Torquemada y el mismísimo Don Pelayo. Pero, tiempo al tiempo, que en Animus Jocandi ya los vemos de titulares.

