
El TSJM tumba el cierre de Madrid ordenado por el ministro de sanidad Salvador Illa por un tecnicismo y a la presidenta de la comunidad de Madrid todavía se le puede ver corriendo con la camiseta en la cabeza gritando «goooooooooooooooooooooooool».
Nada no hay problema, las medidas que hace una semana eran buenas para los barrios del sur, hoy son una flagrante violación de los derechos de los madrileños.
Está claro que este puente, Gandía va estar llena de madrileños, que desoyendo la tímida llamada a la responsabilidad de su alcalde, no se van a quedar confinados en Madrid.

